SEMANA DE ORACIÓN: Llamado de campesino quichua sobre diezmar a Dios
By Por Will Stuart
Dec 6, 2013


Click to download Hi-Res Photo
En Sudamérica, Cebrián Bolívar* (derecha) se convirtió en uno de los plantadores sobresalientes de iglesias del misionero Sam Cordell's (izquierda). Bolívar plantó 26 iglesias en 18 meses. Ahora en Asia del Sur, está aprendiendo a navegar los abarrotados barrios pobres del continente. *Nombres cambiados.
Click to download Hi-Res Photo
Cuando la lengua y la cultura de Asia del Sur le parecen abrumadoras a Cebrián Bolívar,* este iniciador de iglesias sudamericano se retira a su sencillo dormitorio, toma la guitarra y canta y toca cantos en su lengua materna. *Nombre cambiado.
Click to download Hi-Res Photo
El indio quechua Cebrián Bolívar,* ahora iniciador de iglesias en Asia del Sur, ha estado efectivamente desarrollando relaciones con los estudiantes en las universidades cercanas. El misionero bautista del sur Sam Cordell,* (izquierda) anima esto y va con Bolívar de vez en cuando. Uno de los estudiantes recientemente hizo profesión de fe. *Nombres cambiados.
Click to download Hi-Res Photo
Cebrián Bolívar* (derecha) estudia inglés e hindi. Ahora a casi 18 meses de su compromiso de tres años de plantar iglesias en Asia del Sur, la adquisición del lenguaje está mejorando constantemente, especialmente en inglés. *Nombre cambiado.
Click to download Hi-Res Photo
Hay momentos de soledad para Cebrián Bolívar,* cuando la lengua de Asia del Sur parece particularmente difícil y la cultura se agolpa. Cuando eso ocurre, el iniciador de iglesias recuerda a las 20 familias que sacrificialmente dan para sostenerlo a él ahí. Todos son campesinos que se ganan la vida con dificultad en las montañas de los Andes. *Nombre cambiado.
NOTA DEL EDITOR: La Semana de Oración de este año por las misiones internacionales en la Convención Bautista del Sur es del 1º al 8 de diciembre con el tema "Totalmente su corazón, sus manos, su voz" de Mateo 22:36-39. La Ofrenda de Navidad Lottie Moon para la misiones internacionales junto con las ofrendas al Programa Cooperativo de las iglesias bautistas del sur sostienen a casi 5.000 misioneros internacionales que buscan llevar a cabo la Gran Comisión. Las donaciones a la ofrenda Lottie Moon son recibidas a través de las iglesias bautistas del sur locales o en línea a imb.org/offering, donde hay recursos para promover la ofrenda. La meta de este año es de $175 millones.

ASIA DEL SUR (BP) – Había poco en la vida que predijera que Cebrián Bolívar* un día se convertiría en misionero en una de las ciudades más pobladas de Asia del Sur. Él creció en una finca en las altas montañas de los Andes en Sudamérica donde sus padres y sus hermanos todavía a duras penas se ganan la vida de la tierra.

Pero eso fue antes de que él conociera a Sam Cordell.*

Cordell era un misionero bautista del sur con un plan. En menos de una década entrenó a un grupo de 200 indios quichuas creyentes para que iniciaran iglesias entre su gente en los esparcidos pueblos de la montaña. Y Bolívar fue uno de los mejores, él plantó 26.

Cuando Cordell anunció que dejaba Sudamérica para irse a Asia, Bolívar fue uno de varios que preguntó si podía ir con él.

Usted siempre nos ha dicho que nos extendamos más allá de nosotros mismos dijeron. Cordell estuvo de acuerdo. Pero no será fácil, advirtió.

La vida es difícil en los altos Andes. Los campesinos ganan apenas lo necesario para sobrevivir. No queda nada para sostener a alguien en el campo misionero. Y de los 10 hijos de su padre, Bolívar era el que sus padres pensaban que tenía más probabilidades de que se quedara en el hogar, se hiciera cargo de la finca y cuidara de ellos en su años ancianos.

Cuando la idea de Bolívar de servir en Asia surgió, sus padres estuvieron en contra.

Un día, Bolívar le hizo a su padre la siguiente pregunta: "Padre," dijo, "si tú tienes 10 ovejas, ¿cuántas le pertenecen al Señor?"

"Una," dijo su padre.

"¿Y 10 pollos?" preguntó Bolívar.

"De nuevo, una," contestó su padre.

"Padre, tú tienes 10 hijos," dijo Bolívar. "¿No debería uno de ellos ir al Señor?"

Al final, la decisión de Cebrián Bolívar de ir a Asia del Sur y trabajar con Sam Cordell se redujo a un asunto de diezmo.

Pero el diezmo fue solo el principio. Cordell le dijo que lo de ir al Asia del Sur no iba a ser fácil; primero estaba el asunto del lenguaje; y luego el asunto del sostén.

La primera lengua de Bolívar es el quichua; su segunda es el español. No es el español del salón de clase; es la lengua de la calle. Y ni el español ni el quichua son de mucho uso en Asia del Sur.

En 2008 Bolívar comenzó a estudiar inglés a través de un curso de internet. Y cuando llegó en 2011, comenzó a estudiar su cuarta lengua: hindú.

Él usó los años entre los estudios para recabar el apoyo que necesitaría hablando con las iglesias e individuos arriba y abajo de los Andes, y compartió su pasión por las personas de Asia del Sur y lo que le costaría llegar allá.

Ahora, a más de dos años de su compromiso de tres años, 20 familias quichuas separan dinero de sus exiguos ingresos y envían los fondos necesarios para sostener a Bolívar. Ninguno de ellos es rico; solamente dos familias poseen vehículo motorizado.

Sin embargo, ellos son fieles.

Y Bolívar, a su vez, continúa creciendo en conocimiento de su nueva tierra, su lenguaje y sus costumbres. Él tiene afinidad con los estudiantes un poquito menor que sus 27 años. Ellos se sienten atraídos hacia él y lo incluyen en sus reuniones y salidas. Inclusive ha viajado por el continente con un par de ellos.

Este año, Cordell y Bolívar vieron al primero entre ellos hacer un compromiso con Cristo.

Cordell les dirá a ustedes que todo es parte del plan.
--30--
*Nombres cambiados
Will Stuart escribe para la Junta de Misiones Internacionales desde Richmond, Virginia. Vea video y en el video en la página web de la Ofrenda de Navidad Lottie Moon Christmas Offering.

© Copyright 2014 Baptist Press

Original copy of this story can be found at http://www.bpnews.net/bpnews.asp?id=41621