Iglesia se junta después del huracán para servir a comunidad de la Florida

Eustolia Flores y su hija, Jocelyn, están de pie frente a su casa en Immokalee, Fla., que fue completamente colapsada por el huracán Irma. Flores, Jocelyn y su hijo, Andriz, fueron llevados por su vecina Anita Martínez a su casa. La casa de Martínez también recibió daño, la mitad está cubierta por lonas tiradas en las aberturas en el techo. Ambas familias están viviendo en la dañada casa y duermen en secciones del suelo que está cubierto. Nadie en el vecindario tiene electricidad ni agua potable.
Foto de Daniel Draddy.
IMMOKALEE, Fla. (BP) -- Adentro de un gimnasio con paredes amarillas, 200 voluntarios forman una línea de producción. Estos ayudantes de la Iglesia First Baptist (FBC) de Immokalee, Fla., están poniendo en bolsas comida y artículos de limpieza en el gimnasio de la iglesia porque es uno de los pocos edificios que quedaron en pie después de que el huracán Irma redujo la ya empobrecida área a inclusive menos.

"Nuestros extraordinarios voluntarios están adentro y afuera de la iglesia atendiendo toda clase de estaciones desde poner en bolsas hasta distribuir de manera que cuando los carros paren, las personas puedan obtener todo lo que necesitan," dijo Jessica Pigg, esposa del pastor sénior Timothy Pigg. "Obtendrán una bolsa de comestibles y comida enlatada, una bolsa de bocadillos, bananos y un kit de higiene con artículos de tocador y otras necesidades."

Se requiere un esfuerzo en grupo, pero FBC Immokalee no dejará que eso los disuada.

"Tenemos jugadores de futbol americano ayudándonos con la distribución de agua y cargando comida para perros y pañales a los carros," dijo Pigg. "También tenemos voluntarios que distribuyen té y limonada. Diga qué necesita, y vamos a tenerlo."

Desde fórmula para bebé hasta cajas de comida y bolsas, el piso del gimnasio está cubierto de provisiones donadas a esta comunidad devastada por el huracán.

"Cuando el culto terminó el domingo en la tarde [17 de septiembre], recibimos muchísimas donaciones y cajas de todas clase de organizaciones de alivio en desastres e iglesias," dijo Pigg. "Vamos a seguir dando hasta que no tengamos nada que dar, con la esperanza de que cada día de esta semana, de lunes a viernes, vamos a tener distribución."

Junto con los jugadores de futbol americano de la escuela secundaria de Immokalee, estudiantes de porristas, equipos de levantamiento y softbol han continuado haciendo acto de presencia para ayudar a los voluntarios de FBC Immokalee a servir a la diversa comunidad de 30,000.

Woodchy Darius, estudiante de primer año de Immokalee High School, tiene que escoger entre aceptar un trabajo recogiendo bayas o regresar a la escuela cuando reabra. Teme que su familia, inmigrantes haitianos, no puedan pagar el alquiler porque Irma les quitó la capacidad de trabajar.

"Si no tenemos el dinero, nos echarán afuera," le dijo Darius al Lufkin (Texas) Daily News.

De acuerdo con la Oficina del Censo, esos inmigrantes en Immokalee están entre el empobrecido 16 por ciento de la población de 20.6 millones del estado. Jornaleros y migrantes en Immokalee que recogen productos agrícolas no recibieron pago de nómina cuando Irma inundó los campos. Las tiendas y los restaurantes cerraron durante la tormenta sin esperanza de abrir pronto después de la valoración de los daños.

"Mi esperanza para First Baptist Immokalee es que Cristo sea exaltado a través de la predicación, la enseñanza y los ministerios de servicio de la iglesia," dijo el pastor Timothy Pigg. "Mi enfoque es equipar a aquellos que hacen el trabajo del ministerio."

Y el servicio ministerial es necesitado en Immokalee.

Las casas móviles ya no son habitables, pero para aquellos con solamente $10 en el bolsillo, no hay otro lugar adónde ir. La gente no tiene gas ni generadores. Haitianos, guatemaltecos, latinoamericanos y otros que conforman la diversa comunidad de Immokalee están tratando de ser fuertes el uno para el otro durante sus luchas.

Para muchos residentes de Immokalee, no tener que preocuparse acerca de dónde vendrá su siguiente comida es una bendición.

"Todos estamos en la modalidad de recuperación del huracán Irma, y puede ser sobrecogedor," dijo Kerri Sisson, miembro de las operaciones de alivio New Hope World Changers en Fort Myers, Fla. "La mayoría de nosotros podremos regresar a la normalidad. Desafortunadamente, esa no es la realidad para miles de personas en Immokalee que fueron fuertemente azotados por la tormenta y luchan por cubrir las necesidades más básicas."

New Hope World Changers organizó una campaña de recolección de alimentos y las donaciones llegaron a FBC Immokalee, el 17 de septiembre, justo a tiempo para su distribución.

"Estamos muy agradecidos por todas las manos ayudadoras que nos sirven fielmente cuando organizamos la distribución esta semana," dijo Pigg. "Tenemos más de 200 voluntarios en FBC Immokalee, y solamente es martes. También queremos agradecer a las organizaciones de alivio en desastres como la Junta de Misiones Norteamericanas y Flourish Now (Florecer ahora), Hearts with Hands (Corazones con manos), New Hope World Changers (Nueva esperanza cambiadores del mundo) y varias otras que nos proveen todos estos productos para que sean repartidos."

Los equipos de Envía Alivio de la Junta de Misiones Norteamericanas (NAMB) y la Convención Bautista de Maryland también enviaron voluntarios a servir y a cocinar para los voluntarios de FBC Immokalee.

"Tenemos llamados a voluntarios a través de los medios sociales, y en ellos decimos que los voluntarios serán alimentados cuando sirven con nosotros de 1 p.m. a 3 p.m.," dijo Pigg. "Estamos muy agradecidos no solamente por los artículos sino por la ayuda que recibimos de tantos. ¡Gracias!"

El 19 de septiembre, FBC Immokalee repartió más de 800 bolsas a los sobrevivientes del huracán. Y en un área donde los residentes ganan la mitad de lo que los floridanos promedio ganan, el apoyo comunal y las provisiones donadas hacen la diferencia entre la sobrevivencia y la miseria.

"Vimos miles y miles de familias llenas de gratitud al poder obtener las provisiones que necesitan," dijo Pigg. "Anhelamos las oraciones de todos mientras continuamos sirviendo el resto de la semana. Estamos muy agradecidos por las oraciones, las donaciones y el apoyo."

Aprenda más de los esfuerzos de alivio al huracán de NAMB en www.namb.net/send-relief/disaster-relief/send-hope].

Josie Bingham escribe para la Junta de Misiones Norteamericanas.
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