EDITORIAL: La educación teológica y la madurez de la iglesia

SPRINGFIELD, Tenn. (BP) -- Cuando la teología agarra catarro, la iglesia sufre. La Gran Comisión es la razón para la existencia de la iglesia y esta es la fuente de la obra misionera. Dicho de otra forma, la actividad misionera motiva y exige una actividad teológica.

Si queremos estar en misión con Dios debemos recordar que El busca hombres fieles para llevar a cabo sus planes. Las Escrituras nos recuerdan que siete hombres fueron escogidos dentro de la iglesia en Jerusalén en Hechos 6. Luego, en Hechos 8, Felipe el evangelista fue escogido por el Espíritu Santo dentro de la iglesia en Jerusalén. En Hechos 12:25, vemos el reclutamiento de Marcos hecho dentro de la iglesia en Jerusalén. En Hechos 13, Dios levantó dos hombres fieles para el trabajo misionero en Antioquía. En Hechos 15:22, Judas y Silas fueron escogidos para ayudar en la obra misionera en Jerusalén. En Hechos 16:2-3, Dios le dio a Pablo Timoteo quien fue escogido dentro de la iglesia en Derbe. Hoy, el continúa llamando a hombres y mujeres para servirle.

A Dios le importa el crecimiento de las iglesias y que sus miembros vivan y muestren estar arraigados en las Escrituras. Le importa la superficialidad de muchos cristianos que puede terminar en pervertir a la iglesia. La ET en estos días tiene algunos retos. Existe un desafío en que esta pueda ser sobrepasada por el mundo académico sin la visión de la misión y el ministerio. Necesitamos hacer todo lo posible por retener un énfasis en la formación del carácter del individuo afilado por la teología bíblica. Necesitamos hombres y mujeres transformados espiritualmente.

Cuando la iglesia asume con responsabilidad la tarea de capacitar al pueblo de Dios, la formación teológica se convierte en la prioridad y la obra misionera avanza. Por esto, la educación teológica juega un papel fundamental en el llamamiento, la formación y la comisión de los hombres y mujeres que Dios usa para llevar a cabo su misión. Es imperativo restaurar la visión misional de la educación teológica a través de las instituciones tradicionales, programas a distancia, en línea, escuelas nocturnas, seminarios periódicos formales e informales. Al mismo tiempo, necesitamos explorar maneras innovadoras de capacitar al pueblo de Dios.

No hay duda del inmenso aporte de la educación teológica a la madurez de la iglesia. Esta ha sido clave en la instrucción del liderazgo no solo en la preparación individual pero en la tutoría y discipulado de los santos en general. Juega un papel fundamental en la salud doctrinal y en la preparación continua de los que hoy sirven a la iglesia de Dios. Ha servido para hacer distinciones teológicas y de marcos teológicos más saludables y robustos. También contribuye a la formación de un pueblo más teológico.

Sin embargo, la madurez de la iglesia hoy puede ser cuestionada. Algunos apuntan que esta abarca cientos de kilómetros de ancho por su crecimiento pero solo centímetros de profundidad por su madurez. La educación teológica surge del corazón de Dios. Esta debe estar al servicio de la iglesia. Muchas instituciones evangélicas han tomado en serio su legado de capacitación en la formación para el ministerio y la misión con excelencia académica. Sin embargo, se detecta un cambio en nuestros días. La brecha entre la iglesia y la educación teológica se ha ampliado. Muchos obreros no tienen conexión con ella.

Según el Análisis Mundial de Lausana 2017, más de 2 millones de pastores protestantes en el mundo mayoritario carecen de capacitación bíblica formal. Más interesante aún, la mayoría de las iglesias nuevas están formadas por creyentes de primera generación. Estos llegan a nuestras congregaciones con cosmovisiones y trasfondos muy diferentes. ¿Cómo los enseñaremos? La enseñanza de la Palabra de Dios, por tanto, es de suma importancia. Existe una necesidad global de cientos de pastores y líderes bien capacitados. Por esto, es prioritario un enfoque en las iglesias emergentes, restaurar la visión misional de la educación teológica, y reducir la brecha entre la iglesia y ella. La teología que realmente cuenta es aquella que se hace donde los cristianos están.

Luís R. Lopez es coordinador de ministerio Hispano en la Asociación Bautista del Condado Robertson en Springfield, Tenn.
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