EDITORIAL: Como tratar con el Sufrimiento Cristiano (2 Timoteo 2:1-10)

Por Gerardo A. Alfaro, posted Thursday, January 19, 2017 (one year ago)

FORT WORTH, Texas (BP) -- 1. El experto en sufrimiento: El apóstol Pablo.

La última carta del apóstol. Cerca de que lo maten. Está anciano. Enfermo. Muchos lo han abandonado pero él se concibe como alguien que está dispuesto a sufrir y aguantar todo por amor de Cristo, su Palabra, y sus hermanos.

2. El hermano que sufre: Timoteo.

Joven ministro. Quizá en los primeros treintas. Se encuentra desanimado. Ha llorado (Cap. 1). Pablo lo considera como un hijo amado a quién debe aconsejarle que se anime y que avive el don que Dios le ha dado. Debe tomar fuerzas y seguir el ejemplo del apóstol en cuanto al sufrimiento.

3. La fuerza para soportar el sufrimiento: La gracia del Señor Jesús. 2:1-2.

Tomar fuerzas, esforzarse, recargar las fuerzas. Se trata de zambullirse en la gracia de Jesús y salir renovado y con muchas más fuerzas. Es recordar y apropiar la "historia personal de gracia" que todos los creyentes en Cristo tenemos. Todos tenemos experiencias en donde si no hubiera sido por la gracia de Dios no estaríamos aquí.

Para animarse Timoteo tiene que sacar fuerzas de la gracia que Dios le ha dado en Cristo. Esta gracia, según el capítulo 1 es la salvación provista y revelada en la persona de Jesús. Esta gracias tiene que ver con el darnos a conocer que la muerte no es lo último y que la vida eterna, la inmortalidad espera a todos los creyentes en Jesús.

4. Los modelos para vivir en medio del sufrimiento: (2:3-7)

El soldado consagrado a complacer a su capitán.

El atleta disciplinado a correr legitimamente.

El labrador que personalmente trabaja para mirar los frutos.

5. La disposición final contra el sufrimiento: Acordarnos de Jesús. (2:8-10)

Para aguantar todo por la palabra de Jesús.

Para soportar todo por amor de la gloria eterna de sus hijos.

6. Conclusión

El hijo de Dios aunque viva en medio de sufrimiento, y todo creyente genuino tarde o temprano lo hará (3:12), debe confiar en la gran gracia de Jesús al darnos la inmortalidad gloriosa. Debe seguir el ejemplo de un soldado, atleta y labrador quienes trabajan en medio de circunstancias extenuantes, pero reciben su corona, su frutos, y su condecoración. Así se vive en medio del sufrimiento.

Finalmente, el creyente debe recordar con especifica claridad a Jesús de Nazaret quien aunque sufrió fue resucitado. Esto producirá en nosotros una disposición firme de aguantar todo y soportar todo por amor de su obra, y con los ojos puestos en la gloría eterna.

Gerardo A. Alfaro es profesor de teología sistemática y director de la división de estudios teológicos del Southwestern Baptist Theological Seminary en Fort Worth, Texas.
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